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7 de mayo de 2014

Alexander Guillén se va al Perú dejando su recado: "hablar menos y trabajar más por la Fiesta Brava"




Por: Giovanni Cegarra

 

El matador de toros merideño venezolano Alexander Guillén prepara equipaje para irse, por cuarto año consecutivo, a la tierra inca, a cumplir rodaje y entrenar en el campo bravo del Perú, en el que  permanecerá unos tres meses.

En el diario devenir profesional, no falta un momento para entablar conversa sobre lo taurino y es así, que en el entorno comercial de Carlos Rosales, gran taurino tovareño merideño, me encuentro casualmente con Alexander Guillén, quien de plano nos comenta sus planes futuros en el Perú, en cuya provincia ha toreado en tres años, alrededor de quince festejos.

Con toda madurez, nos asegura que para octubre ya tiene pautado un compromiso en la Provincia de Huari, Departamento de Ancash del Perú; regresará a Venezuela para mediados de septiembre para una de las tres corridas previstas en la 171ª Feria de Virgen de Regla en Tovar y luego retornará a tierra peruana, a seguir su recorrido profesional por el campo bravo peruano.

Alexander Guillén con sobrado sentimiento, afición, pasión taurina que lleva dentro de sí, le hace un llamado a todos los taurinos venezolanos, a trabajar con mayor ahinco por la permanencia de lo taurino en Venezuela, a defenderla, fortalecerla. Considera hay que hablar menos y trabajar más por la Fiesta Brava, que se deben concretar acciones y hechos tangibles, colocar todos el granito de arena, sin intereses de por medio, ya que con trabajo y unión, todo es posible, se puede hacer valer, respetar y engrandecer, más de lo que es, la Fiesta de Los Toros.     

Seis años como matador de toros tiene Alexander Guillén, con destacables triunfos en Ferias Taurinas Venezolanas como la del Sol en Mérida, la de Regla en Tovar, la de Caño Zancudo en el Estado Mérida; la de San Sebastián en San Cristóbal, Estado Táchira; la del Socorro en Valencia, Estado Carabobo; la de La Chinita en Maracaibo, Estado Zulia, abrigando ilusión y esperanza de verse acartelado nuevamente, en dichas Ferias u otras del interior del territorio venezolano como en las que pudiesen aflorar, en la provincia peruana.