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22 de septiembre de 2014

“Brillante Negro” ¡hacia el camino de 94 años de edad y 64 de alternativa!


Juan Flores “Brillante Negro’’
recibe la alternativa de manos de Rafael Llorente

Por: César Dao Colina
 

Decidido, este hijo de misia Rafaela, quien nació el miércoles 24 de noviembre de 1920, tomaba la alternativa en la Feria de Barbastro (Huesca)-España- ataviado de blanco y oro, el 08 de septiembre de 1950. Padrino, el madrileño nacido en Barajas, Rafael Llorente, completando el cartel el sevillano Manolo Carmona.

Una oreja cercenada había marcado la firma en rúbrica de un tiempo taurino iniciado en su ciudad amada...

94 años de vida y 64 de alternativa se dice rápido...

Valencia, era una ciudad bucólica; Juan, conoció, parte de sus entrañas, el ferrocarril inglés y alemán; las pesas …los carnavales, semana santa y la busca de “contra’’ en las sabanas, todo, decantado en las misas de aguinaldos con la parranda rimadora y amanecida. Los molinos de maíz y las señoras que hacían las arepas curtidas con fuego de leña; alpargatas, sombreros de cogollo, el trompo, las metras y los gurrufíos; las damas del buen vivir, las coleaderas de sus primeras capeas, patios de bolas, los mendigos con sus letanías auyentando a la sayona a media lluvia. Los albañiles, mezcla, carretilla y cuchara. Las carretas de mula y los burros de carga.

Botiquines y mesones con la fruta de burro, el berro y el ponsigué que calentaban a los músicos amenizando el ambiente con “música en vivo’’ cuando los mozalbetes se disponían, con las trampas jaula y la varilla de pega, a coger pájaros, asimismo, bordaban matices el bolero, el danzón, la guaracha, el mambo y el merengue tarareados con los pasodobles en el Mercado Libre y Principal; el Teatro Municipal, entre zarzuelas trajeado con guiones de fama mundial. La tierra de Camoruco Viejo que lo acercaba a las Arenas de Valencia, espacio de sus lances y pases bien rematados con la espada, siempre, pero siempre con un valor desmedido y con una entrega inusitada desde cuando se apodó, primeramente, ‘’Chico del Ruedo’’; bonito nombre artístico, bonito de verdad.

Ese Juan, disciplinado, caballero, de respeto, enemigo fijo de cuanto vicio se cruza en su ya largo peregrinar…

Juan Ramón Flores, ha llegado hoy a entender la era de la cibernética, de los buenos y malos gobiernos.

Y por allí camina como un mimbre, como junco marinero

Cuando lo vemos caminando por El Trigal, adivinamos, que se enhebra en tantas visiones pasadas: -cuando hacía el paseíllo en plazas del mundo, sus cornadas o cuando se lo llevaban a hombros desde el coso de San José hasta su casa entre en el emotivo grito ¡Toreeeero!...¡Toreeeero!...o, de sus jornadas de cara y cruz; “Chico del Ruedo’’- como taurinísimamente lo pronunciaba mi amado tío el Negro Colina- Juan, quien triunfando con dos orejas a ley, era testigo de la muerte de Ángel Soria en la Arenas el (18-7- de 1948) en las astas de “Pollo Pelón’’.

Caminar pausado, de un torero que hace todo distinto, pulcro, hasta en la Iglesia y en las procesiones; cuando alababan su quehacer en su peña taurina, en cuántos homenajes; desde el palco presidencial…desde aquella Valencia que llegaba hasta la plaza Santa Rosa, donde, “más allaíta’’, estaba la fábrica de tejas de don Mirtiliano Pedroza…Juan, siempre bien trajeado hasta para cambiarle el alpiste a sus pájaros trinadores brindándole aquel pasodoble, ’’Gallito’’…ese mismo que desgranaba sus notas cuando daba la vuelta al ruedo el día de su alternativa paseando la oreja del toro ‘’Colorín’’, No. 37, negro, armado, de la Casa de los Tabernero, constituyéndose, en el quinto matador de toros venezolano, que tomaba el grado mayor en España taurina…

Hoy, el espacio es para usted, Don Juan, aunque quedó mucho en el tintero; muchísimo, ¡torero valiente!...