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23 de septiembre de 2014

La ganadería de San Antonio, entre médanos y fértiles valles‏




Edgar Varela en los potreros de La Cumana en Yaracal
Por: Víctor José López “El Vito”

Haciendo El Camino Del Toro

¿Sabía usted que por los caminos de Falcón se ha fundado un buen número de ganaderías de toros de lidia? Esta tierra caliente, bendita, cuna de la historia republicana ha sido destinada por sus condiciones climáticas el horizonte de las esperanzas del toro bravo en Venezuela.

En Falcón, en La Vela, ondeó por vez primera el tricolor que don Francisco de  Miranda le trajo de regalo a la América de bronce, aquel pabellón azotado por recios  vientos de guerras y de traiciones, que nutren nuestra historia, sembrado de leyendas en las desérticas arenas de los médanos.

 No podíamos los venezolanos haber buscado otra región más propicia para defender la presencia del Toro de Lidia en nuestra cultura e identidad nacional, que las tierras de Falcón.

 La ruta del toro en Venezuela está hecha de los caminos que se cruzan por estas tierras de valles y de sierras,  nos comentaba el matador Erick Cortéz cuando íbamos camino a Yaracal. Teníamos una cita con el ganadero Edgar Varela, que había preparado un tentadero con dos becerras y un toro,  para celebrar los 22 años de su alternativa, de Erick Cortés, que reunió a Paco Oreja y a César Rincón con los toros de Juan Pedro Domecq en El Coliseo de Nimes.

 Me comentaba el torero que, por estas tierras de la amplia geografía del Yaracuy y de Falcón, crecen como celdas en una colmena, un número importante de fundos criadores del toro. Son como alfareros de Miraca, estos ganaderos que comienzan a darle forma y características al toro de lidia venezolano, como forma y personalidad le han dado a sus azulejos en El Pizarral y El Carrizal. Simbiosis, entre la herencia del artista español y los hornos de los aborígenes precolombinos.

Toro de tierra caliente, distinto al que ocupa los empinados riscos en la serranía de los andes, un toro más auténtico. Más venezolano.

Erick se incluye, entre los que crían al toro de lidia por estos pagos. Ya tiene un par de sementales y varias vacas en su finca de El Cortijo. Rodeado  por ganaderías sembradas entre Tucacas y Urama, como lo hicieran Guayabita, Laguna Blanca y Campolargo, hasta las de Mirimire como Tierra Blanca, Rancho Alegre, Santa Fe, y ahora la de San Antonio en Yaracal, donde Edgar Varela enfrenta el reto con ganado procedente de los encastes de Santa Coloma y de Parladé.

Más de cinco generaciones han manejado la Hacienda La Cumana, donde hoy nacen los toros que han de distinguirse en las plazas  con los colores de la divisa de San Antonio, el azul y naranja.

Son las de La Cumana 200 hectáreas, sembradas de Guinea, Estrella y Brachiaria para las vacas y los toros procedentes de los encastes de Santa Coloma y de Parladé, ríos de sangre brava que no se revuelven en estos predios. Toros y vacas criados por Edgar Varela, un joven ganadero que de muchacho, influido por sus orígenes maracayeros quiso ser torero anunciándose en los carteles cono el nombre de “Edgar Bravo”, en homenaje a su gente de Falcón, hombres y mujeres de su familia.


Dos ríos de sangre brava, Sata Coloma y Parladé, en estos becerros de San Antonio,
que unen en un destino, sin revolver su sangre.
Con el ganadero hablamos, y es quien nos cuenta que están padreando en La Cumana sementales de Juan Pedro Domecq, adquiridos a Hugo Domingo Molina quien, a su vez, los adquirió con el certificado de procedencia de la ganadería de Somosagua, aquel hierro de Martín Gutiérrez de muy breve pero estruendosa vida. Se trata del toro “Capitán” indultado por José María Manzanares en la Monumental de San Cristóbal en el 2009.

Otro toro es Atrevido, también de procedencia Parladé, éste indultado por el francés Juan Bautista. En la línea de Santa Coloma el toro de Laguna Blanca, “Ranchero 65” que indultó José Cariel en la Maestranza de Maracay. Otro toro, de Ana Romero, y un ibarreño que será probado y lleva el nombre de “Viudo Rico” en homenaje al linaje de los “viudos de Santacoloma” que vienen de antaño en líneas de Los Aránguez, La Cruz de Hierro y Laguna Blanca de Euclides Sánchez desde aquellas reses que en los setenta llegaron a Venezuela herradas con la marca de Paco Camino. Otro heredero de la saga de los Buendía de Bucaré es el toro Marquito, indultado por Ortega Cano.


El ganadero de San Antonio, Edgar Varela, con su hijo José Antonio, José Pérez, Administrador y el picador de toros falconiano “Goyito” hombre forjado en Tierra Blanca y hoy el tentador de “San Antonio”
Los personajes de este sueño en Yaracal son el propio ganadero, Edgar Varela, su hijo José Antonio Varela recién ingresado en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Coro, José Pérez, de Maracay y administrador de la ganadería y el mayoral, Humberto Leal, compañero de faenas camperas de los ganaderos.

Nos acompañó en el tentadero el picador “Goyito”, formado en tierras falconianas en la ganadería de bravo desde sus primeros días en Tierra Blanca, por el recordado ganadero Sebastián González.

San Antonio tuvo como pila bautismal para su antigüedad la plaza de Maracay, el sábado 17 de marzo de 2011. Lo hizo en tiempos difíciles, los que vivimos, pero decisivos para la Fiesta de los Toros

Edgar Varela fue novillero entre 1991 y 1995, y pleno de afición desarrolló la vocación por ser ganadero de bravo, con el respaldo que le diera su experiencia en el campo agropecuario como criador de vacuno lechero y de experimentar con la transferencia o siembra de embriones y la reproducción por inseminación artificial.

En la vida no todo es dinero, nos dice al preguntarle sobre la crisis que vive la Fiesta de los Toros permanentemente bombardeada por los “antis” desde los más diversos flancos. -Sé, agrega, que no son tiempos fáciles. Son tiempos, sin embargo, para lograr grandes satisfacciones.

El ganadero de “San Antonio” – nombre que honra la devoción que por el Santo hay en su familia- espera realizar muchos sueños junto a José Antonio –“Es cuestión de todos la defensa de la Fiesta. Al decir todos digo toreros, ganaderos, empresarios, todos quienes de una u otra integramos el grupo social que llamamos “los taurinos”.

Se propone Edgar Varela criar un toro digno, bien presentado, capaz de emocionar en la plaza. “La afición reclamará a los ganaderos un toro digno, lo mismo los toreros y muy especialmente el público porque la dignidad y ética profesionales serán las armas más eficaces para la defensa de la fiesta.

La Ganadería de San Antonio esta en Yaracal, estado Falcón. En el Camino del Toro que hablábamos. Nos explica el ganadero que desde que era novillero sintió vocación por el conocimiento del toro de lidia y es por ello que tiene dos de los encastes más populares del encaste de Vistahermosa: -“Vacas de Santa Coloma, procedentes de ganado de Euclides Sánchez que, a su vez, proceden de Los Aránguez y de Tierra Blanca con un toro de La Cruz de Hierro de nombre “Viudo Alegre”: y otra rama que viene del encaste de Parladé de las reses de Hugo Domingo Molina y vacas de Juan Pedro que llegaron a Venezuela con la ganadería de Somosaguas.


“San Antonio” tiene el paridero en Yaracal, estado Falcón, donde hay marcadas diferencias en la temperatura de la madrugada y del mediodía, contraste muy favorable para la cría del toro bravo. Los machos se desarrollan en los páramos de Carache, estado Trujillo, a una altitud de 2 mil 350 metros sobre el nivel del mar.

Recordando los apuntes recogidos en la entrevista con el ganadero, es inevitable la presencia de don Antonio Machado en su extracto de proverbios y cantares: Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.