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13 de octubre de 2014

Ayer despidieron en “La Maestranza” a Carlos Osorio “Rayito”


“Rayito” la tarde de la alternativa con Curro Romero y “Paquirri”. Hace justo 38 años
Foto Archivo: “El Tato”

Por: Jesús Ramírez “El Tato”

Ayer fueron llevados a su ultima morada, los restos del matador de toros aragüeño Carlos Osorio “Rayito”, quien falleció  a las 11 de la noche del sábado 11-10 en la sala de emergencia del Hospital Central de Maracay, donde se encontraba desde hacía varios días, tras sufrir una grave crisis diabética que lamentablemente culminó en un infarto a las edad de 63 años y precisamente a un día de cumplir 38 años de haber recibido la alternativa.

Carlos Osorio “Rayito” integró una interesante trilogía de matadores junto a Celestino Correa y Rafael Ponzo, que ilusionaron a los aficionados venezolanos en las décadas del 70 y 80. Su toreo con el capote era de clase y empaque y con la muleta imprimía el secreto del temple y el arte con que conquistó nuestras plazas en una corta carrera profesional, incomprendido por las empresas taurinas venezolanas.

Fue Gonzalo Sánchez Conde el popular “Gonzalito”, quien le depositó toda la confianza y lo llevó a la alternativa de lujo en la plaza de Fuengirola (Málaga) de manos de Curro Romero con el testimonio de Francisco Rivera “Paquirri” con toros de Carlos Nuñez. Todo un lujo de cartel.

Confirmó en Madrid en 1.978 y año después repitió en dicho coso sin poder saborear el éxito. Sus actuaciones en el país se fueron reduciendo hasta que en silencio dejó de torear. Esporádicamente lo llevaba a la plaza su hijo Manuel, quien incursionó como novillero, sin apartarse de su gracejo popular y buen humor pese a que ya le faltaba una pierna debido a la diabetes que tomó su humanidad.
Ayer domingo fue llevado a la maestranza de sus inicios y triunfos y a hombros de familiares, amigos, profesionales del toreo, fue despedido como un gran torero y amigo que vistió con hidalguía el áureo traje.