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9 de octubre de 2014

¿Cual Futuro?


Por: Giovanni Cegarra

Los alumnos de las Escuelas Taurinas, que tarde o temprano, habrán de convertirse en novilleros, banderilleros, subalternos, veedores, matadores de toros, son el futuro de nuestra Fiesta Brava y muchos se llenan la boca, diciéndolo a voz populi, pero a la hora de la chiquita, escurren el bulto, cuando se requiere de su apoyo para impulsar novilladas, con o sin picadores y la clásica excusa que esgrimen es: no son rentables.

Los novilleros son el futuro de la Fiesta Brava. ¿Cuál futuro? sí ni siquiera lo tienen bien definido en la Venezuela Taurina de hoy y del mañana.

Este año 2014, apenas tres y diría yo, casi ajuro, se han dado en toda Venezuela, mientras que los alumnos de las Escuelas Taurinas, los novilleros ya formados, claman por la oportunidad de verle la cara al novillo o vaquilla de casta, porque hasta los ganaderos han sido mezquinos con ellos, en darle la oportunidad de participar en una tienta, a la que para desgracia, no van todos, solo van los de su preferencia y de vaina, sin olvidar los elevados costos de un novillo, con esto de que los insumos suben cada día, que alejan al empresario taurino a la hora que se les antoja, montar una novillada.

Las novilladas como carajo, perdonen la expresión, tendrán el apoyo de la afición taurina venezolana, serán rentables para satisfacer las apetencias económicas de los empresarios, sí no se dan, no se organizan, no se promocionan, no se impulsan a lo largo del año, en las plazas de toros fijas o portátiles existentes en Venezuela, en las tradicionales Ferias Taurinas.

Ojalá en el 2015 se den más novilladas, a lo largo de todo el año, que los Empresarios Taurinos y los Ganaderos venezolanos, dejen la mezquina apetencia económica, apoyen al semillero de la Cantera Taurina Venezolana, como debe ser, porque de lo contrario, ¿cuál futuro? les espera a los alumnos de las Escuelas Taurinas y novilleros venezolanos.