Publicidad

Publicidad

23 de febrero de 2015

Toreros y Ganaderías Venezolanas Izaron Bandera Triunfal En Mérida


Sólida y convincente actuación de César Valencia.
Seguro, firme y con ambición para triunfar.
Por: Jesús Ramírez “El Tato”

Los días parecen volar entre feria y feria. Que hace que disfrutamos en San Cristóbal el esperado debut de los Victorinos en América, cuando ya estábamos en Mérida, donde el toreo nacional y sus ganaderías dieron claves vivas de positiva presencia y triunfo, y ahora ya tenemos encima los interesantes festejos de la Feria de San José en Maracay. Vuela el tiempo entre capotes y triunfos.
En Mérida, Ricardo Ramírez y Juan José Guerrero de la empresa Ramguertauro apostaron por el toreo nacional con sus matadores, novilleros y sus ganaderías.  Y deben sentirse satisfechos porque los criollos sumaron 14 orejas y enarbolaron con orgullo bandera de triunfo y convencimiento.

“El Califa de Aragua” tuvo tarde contundente, brillando con decisión, ambición y garra para entender a sus oponentes con mente clara y serena.  El toro que fue indultado, -”Albardo” numero 220 de 492 kilos de “Los Ramírez”-  imponía respeto y requería aguante y temple. Un clarinazo profesional de Leonardo Benítez en banderillas al aragüeño, le valió para entenderlo e imponerse en larga faena que terminó en brutal paliza cuando ya el pañuelo naranja asomaba en el palco de usía.  Fue tarde de absoluta entrega de “El Califa”. Dos orejas cortadas a ley y otras dos del indulto le acreditaban para “El sol de oro”, pero ya sabemos los intereses localistas que privan y dejan al descubierto mentalidades enanas.

Rafael Orellana tiene el gran mérito de haber echado adelante la corrida en medio de un lodazal. Totalizó 3 orejas incluyendo las del indulto “Polaco” número 194 de 465 con el hierro de “Rancho Grande”, demostrando ambición y firmeza ante dos figuras en larga y mojada faena de tal matiz que la gente se quedó en los tendidos sin moverse. “El sol de oro” en sus manos?...Bueno al que Dios se lo da San Pedro se lo bendice.

César Valencia tuvo una firme y coherente actuación, recibiendo los toros a porta gayola, banderilleando con precisión, sereno y con temple con la muleta supo endilgar variada faena bajo acordes musicales, dejando mensaje y sacando partido al máximo al noble y exigente toro “Jardinero” de “Rancho Grande” que entendió a la perfección. Y cuando empezaba la petición de indulto, se fue tras la espada señalando estocada fulminante para recibir las dos orejas de petición mayoritaria. César inauguró la puerta grande bautizada “Virgen Inmaculada” y ratificó las condiciones exhibidas en su alternativa en la capital tachirense en enero.

Favio Castañeda no debe dejarse llevar por el populismo de sus triunfos. Su primer astado fue complicado y con el segundo “Bondadoso”, número 13 de 435 kilos de Campolargo, que peleó en caballos, se vio por momentos desbordado e incoherente fallando a su personalidad al pretender el salto de rana y dar con su cabeza a los cuartos traseros del indultado astado para aliviarse en los tendidos. Es joven, con rodaje y desde luego con mucho que aprender y ofrecernos.

Leonardo Benítez tuvo astados complicados en sus dos actuaciones, algunos rebrincaban, otros de escasa fuerza y al único que acudió a engaños nos permitió sentir el rugir del torero caraqueño que ha podido cortar las dos orejas recibiendo solo una pero oyendo la merecida música en tres de sus cuatro toros. Patente quedó su decoro, profesionalismo y oficio.

Alexander Guillén cortó la única oreja en la corrida nocturna. Con entrega y buena disposición hilvanó labor que le permitió saldar la deuda de Tovar en la pasada feria.

Leonardo Rivera buen torero merideño tenía años sin vestir el áureo traje. Lo hizo la última tarde con bien presentados toros y no defraudó con su buen gusto torero y mente fría para amoldar el triunfo. Una oreja recibió para subir al pódium de los triunfadores.

Edgar Antonio y “Chico” Paredes fueron los otros criollos que pasearon orejas. Una la noche de la suspensión de la novillada logró Edgar Antonio tras faena casi dramática y otra el merideño en la mañana del martes ante buenos novillos de “Bellavista”

LAS OTRAS OREJAS

Buen mensaje dejaron los mexicanos Juan Pablo Sánchez (4 orejas tras fulminantes estocadas) y 1 Arturo Saldívar. Variado toreo de los aztecas.  Alejandro Talavante cortó una oreja a cada uno de sus astados ratificando la verticalidad de su toreo. Javier Castaño bordó la faena de la feria con un gran toro de “La Cruz de Hierro”, “Viudo alegre” número 597 de 490 kilos, que fue indultado con gran merecimiento. En Mérida, esta ganadería demostró que sigue en la pelea con  nobleza y bravura. La última oreja del ferial fue para Esau Fernández que recurrió al sobrero para poder tocar pelo.

MAL RECUERDO

El tour de Morante pasó de largo en Mérida y se paró en Los Aleros, porque en la plaza solo se vio en una verónica y dos muletazos. Lo demás fueron precauciones e irrespeto a la afición. Que decir de Javier Conde, inhibido, irresoluto, sin valor para resolver y estar en la cara de los astados. Una vergüenza.

BIEN POR LAS CUADRILLAS

Igual que lo hicieron en la Feria de San Sebastián, las cuadrillas de Gerson Guerrero volvieron a destacar con varas en todo lo alto, banderillas en su sitio y los capotazos justos como buenos lidiadores. Nombres para destacar en la brega Eduardo Graterol, sobre las cabalgaduras William Hidalgo “Llanerito”, Luis Quintana y Salgado y asomándose al balcón Graterol, Diego Guillén, Gerson Guerrero, Mauro David, Salvador Moreno y los hermanos Antequera.

Mérida fue escenario de lujo para esta feria de gran apoyo popular y juvenil. En total 26 orejas, cuatro toros indultados, uno de vuelta al ruedo, se perdió la cuenta de los avisos con una comisión taurina que debe estar revisando con juicio sus actuaciones e incoherencias. Mucha tela para cortar.