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5 de junio de 2015

Manolito Vanegas



Por: Kike Rosales

“Me lo llevo a España” quizá es lo primero que se recuerda de la vez que el matador López Chávez vio a la figura de aquel delgado “sute” que en la parte seria del espectáculo cómico taurino de “Fulichan” estaba delante de la cara de los novillos, y la palabra la cumplió, Manolito Vanegas se lo llevó quien lo dijo a Europa y está toreando como lo ha hecho desde que era un niño cuando: veía, escuchaba y vibraba con las cosas del Cesar, el otro matador de una familia que está metida en el mundo del toro desde que nacen.

Cuando cobró el primer “sueldo” por torear le pregunto a López Chávez, -¿todo esto es mío?- al sentir la respuesta afirmativa dijo en voz alta “jamás había visto tanta plata”, lo poco que ganó aquella primera vez era mucho para el aspirante. Los años han pasado y Vanegas en esta temporada está triunfando, además con varias novilladas firmadas.


La última vez que hablé con él contaba lo de la tarde de las tres orejas, pero inmediatamente me conto con seriedad de la próxima, una del partido de resina o lo que es lo mismo de Pablo Romero, de las consideradas duras, está claro en lo de ser torero, posee una autocrítica sensata y está convencido que la única forma de triunfar es arrimándose, tanto o más que aquella vez que dijeron,” me lo llevo a España”.