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18 de agosto de 2015

La Grita: Una tarde gris




Por: Víctor Ramírez “Vitico”

Las nubes grises y la lluvia fueron el marco para la única corrida de feria que este año se presentó en La Grita, con un mano a mano entre dos diestros de la tierra que se fueron de vacío por múltiples circunstancias.  Los toros pertenecientes a la ganadería de Santa Rosa, desiguales de presentación, encastados y con problemas, pusieron en aprietos a los toreros en varias ocasiones. El público respondió al llamado de la empresa con un casi lleno en los tendidos, sin duda algo gratificante para nuestra fiesta.

César Vanegas lanceó bien a la verónica al primero, un toro que tendía a acostarse por el pitón derecho, y que volteó al banderillero Gerson Guerrero. Compartieron banderillas los matadores, clavando Vanegas apurado y jugándose la vida en un apretadísimo par por dentro Antonio José Ramos. Cesar Vanegas le dio fiesta al complicado ejemplar, gracias a su oficio y veteranía. Tandas con la mano derecha vibrantes y algunos desplantes caldearon el ambiente. Sin ser un trasteo redondo, se quedó sin premio al fallar el diestro con la espada, voltereta incluida. Ante el tercero, destaco Vanegas con el capote, sobre todo en una soberbia y mecida verónica. Tras un vibrante tercio de banderillas, el diestro comenzó el trasteo con pases por alto tomado de la barrera. Muy cerrado, tras varios muletazos, el toro le achuchó con violencia, dándole una autentica paliza, hasta que literalmente lo arrancaron de las astas las personas que estaban en el callejón. 

Se repuso el valiente torero, que cuajó una labor vibrante, con algunos pases estimables y otros más rapidillos y profesionales. Mal de nuevo con el acero.

Antonio José Ramos fue todo ganas y entrega. A su primero le clavó un buen par al violín y Vanegas uno de poder a poder. Inicio el trasteo de rodillas Ramos, que estuvo entregado y valiente, pero la faena no pudo tomar vuelo. Varios desarmes enfriaron los buenos momentos, como algunos pases largos por el lado izquierdo y buenos remates de pecho. Tras pinchar varias veces el público guardó silencio. Ante el cuajado cuarto, bastante hizo el torero con estar delante. A oscuras, sin apenas luz, era empresa casi imposible torear. Antonio José Ramos, que le recibió con una larga de rodillas, lo intentó con honradez, logró incluso algún natural largo, pero no pudo triunfar. Mal a espadas, cerrando así una tarde gris. 

FICHA DE LA CORRIDA
La Grita
Domingo 16 de agosto.
Plaza de Toros portátil “La Esperanza”
Casi lleno en tarde nublada y lluviosa.

Toros de Santa Rosa, desiguales de presentación, el cuarto muy serio. Complicados y encastados. El primero desarrolló sentido por el pitón derecho, con movilidad el segundo, áspero pero encastado el tercero y noblón pero huidizo el cuarto.

Cesar Vanegas, de negro y oro: Silencio y palmas.
Antonio José Ramos, de grana y oro: Silencio tras aviso y silencio tras aviso.

Bien las cuadrillas, con algunos momentos de apuro pero resolviendo la papeleta.

La iluminación de la plaza muy deficiente, la corrida empezó pasadas las cinco de la tarde por la fuerte lluvia que cayó antes del festejo.