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13 de marzo de 2016

Erick Cortéz: En Honor A Luis Sánchez Olivares “Diamante Negro”


Una tarde con el ídolo

Por: Erick Cortez

He admirado y respetado a los Maestros del toreo, desde siempre. Desde aquellos días de novillero, aquellos que en el recuerdo día están más presentes en mi vida profesional. Días cuando vivía la huella de los maestros, como Diamante Negro, que en su paso por la fiesta marcaron  el más profundo sentido de lo que significa el toreo.

 Así lo he sentido desde aquella tardes cuando Pedro Pineda nos permitía el acceso a la arena del Calicanto,  cuando éramos testigos de los entrenamientos de las figuras de nuestra baraja taurina. Toreros venezolanos que con orgullo y dignidad defendían el gentilicio dentro y fuera de nuestras fronteras.

Ayer tuve el privilegio de hablar, escuchar, conversar en grata tertulia con Luis Sánchez Olivares “Diamante Negro”, junto al testimonio de su fiel compañera Mary Carmen. Nos recibió el torero ídolo en generosa amplitud abriéndonos las puertas de su casa.

Nos aconsejó, recordamos momentos importantes de su vida, aunque nuestro propósito al visitarle fue sencillo:  queríamos informarle del homenaje que le brindaremos en nombre de la afición de Maracay y de los toreros venezolanos durante las corridas a celebrarse en el abono de la Feria de San José a partir del viernes 18 de marzo en su plaza de la Maestranza del Calicanto.


Cartel de la corrida de despedida de Diamante Negro

Maracay fue para Diamante Negro el bastión, la fortaleza del “diamantismo” cuando Venezuela se rindió en idolatría al torero más querido. Eran años de gallarda rivalidad con Luis Procuna, César Girón , Alí Gómez, Joselito Torres …  y grandes figuras del toreo que nos visitaban.

Luis Sánchez ha cumplido 89 años, y mantiene la prestancia, elegancia e hidalguía que refleja la letra del pasodoble que Alfredo Sadel escribiera y que desde entonces se convirtió en Himno de la Fiesta más Hermosa en Venezuela. Pasodoble que servirá para hacer el despejo de la plaza en cada uno de los tres espectáculos organizados por Agrocasta esta temporada.

Sirvió para recordarle al Maestro aquellas mañana, o aquellas tardes cuando trotandito por el redondel del Calicanto comenzaba los entrenamientos. Poco a poco dejábamos nuestros trastos a un lado, para ver entrenar al Diamante, avcercarnos al Maestro. Clavábamos nuestras miradas en su verónicas al viento o aquellos naturales  que peinaban las arenas de Maracay.

Lo hacía con tanto gusto, con tanta entrega, que generosamente salpicaba las ilusiones de todos nosotros, entonces aspirantes a toreros que vivíamos el sueño de convertirnos en toreros que como él eran amados por el pueblo venezolano.

Nos habló Luis Sánchez de la Bodega de la Esquina del Pájaro en Caracas y aquellas tardes en La Morena de El Prado, su primera Escuela. De su presentación como novillero en el Metropolitano, 1945 en la parte seria de cuadrilla bufa de Darío Albornoz. Cuentan que "El Diamante Negro" cortó una oreja, que  salió a hombros e inició el camino brillante del torero ídolo de multitudes.

Buen recuerdo para Antonio Aragón, que le estimuló atreverse cruzar el charco.
Recordó su presentación en Logroño, alcanzando un importante triunfo: cuatro orejas y un rabo. Como dato curioso les diré que era la primera vez que Luis se enfrentaba y
lidiaba ganado de casta.

La memorable fecha fue el 11 de junio de 1948. El triunfo más importante fue alcanzado en Granada, tan rotundo y contundente que precipitó los planes para tomar la alternativa  el 29 de septiembre en la Maestranza de Granada. Punto final a su brillante campaña como novillero puntero de la estadística española, culminada en primer lugar con 42 festejos, 25 orejas y cuatro rabos. Paquito Muñoz padrino y el testigo Manolo González, toros de Saltillo.

Como figura del toreo, que el Diamante Negro lo fue, alternó con los grandes en Madrid, con Domingo Ortega, Pepín Martín Vázquez, Antonio Bienvenida… En Sevilla con Pepe Luis, y en México le acampanaron en los tres festejos que toreó en la Monumental Lorenzo Garza, Chucho Córdoba, la tarde de su confirmación, tarde de toreros de Arte con Luis Procuna y don Alfonso Ramírez “Calesero”.

Pero la tarde histórica fue la del 11 de diciembre de 1949, cuando alternó con Antonio Velásquez y Luis Miguel Dominguín en la lidia de bravos toros de Vistahermosa. Cortaron las orejas y los rabos, saliendo los tres espadas a hombros del Nuevo Circo. Esta tarde es una de la más recordadas por la afición capitalina, por haber marcado una gesta trascendental en nuestra historia.

Este hombre al que todos recordamos, quisiera tener  sus recuerdos los tres carteles de sus actuaciones en la Plaza México, los que como toda su memorabilia han desaparecido pasando de mano en mano de admiradores y aficionados.