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7 de mayo de 2016

Dos años sin toros en San Felipe y la feria se fue al olvido



Por: Nikolas Babin

Transcurre el primer fin de semana del mes de Mayo, fecha en la que tradicionalmente se llevaban a cabo las tradicionales corridas de toros en la ciudad capital del estado Yaracuy.

Pero desde el mes de marzo del año pasado mediante un inconsulto decreto  emitido por un alcalde foráneo se prohibió la realización de todo tipo de festejos taurinos dentro de las fronteras del municipio San Felipe.

Se luchó en contra de dicho decreto con diferentes acciones, matadores y aficionados se hicieron presentes en poco número pero presentes los que luchan siempre, se ejerció un derecho de palabra ante la cámara municipal  teniendo como representante al Dr. Rafael Escalona pero no se obtuvieron resultados como suele suceder cuando las decisiones arbitrarias son tomadas por los “lideres” identificados con el gobierno central que vaya sí que tienen un largo historial de nefastas decisiones que tiene sumergido a este país en la más profunda crisis de su historia.

Ya corren dos años seguidos sin Corridas en San Felipe, y la feria va en declive. A muchos sanfelipeños inclusos algunos desconocidos les he escuchado en las calles y en mi ligar de trabajo sobre lo malas que se han tornado estas ferias y algunos expresando que solo iban a las corridas que era lo que más disfrutaban pero que las quitaron y ya no son lo mismo.

Esta medida ha afectado  considerablemente el desarrollo de “las Ferias de Mayo” llegando al punto de que este año se recortó a tan solo una semana el parque de exposiciones “Severiano Giménez” del cual siendo residente de la ciudad ni siquiera me entere había estado abierto, no hubo conciertos y menso toros coleados y por su puesto tampoco habrá corridas de toros terminando de matar así una feria que por muchos años fue de las mas alegres de nuestro país.

Obviamente el sector turismo también ha sufrido consecuencias, ya que un gran número de turistas que visitaban la ciudad para ir a las ferias y especifico a las corridas ni siquiera toman ya en consideración a San Felipe en e calendario de sus destinos del año, pero esto no es visto por el alcalde y si lo ve se hace de la vista gorda como es tradicional en el.

Dos ferias sin corridas ya han transcurrido y la lucha al parecer se detuvo, al no tener resultados en las acciones del año pasado para defenderlas murió la lucha y esta feria quedo archivada en los libros de historia taurina nacional.

Parece que ya en el medio taurino nadie se acuerda de San Felipe, almenos que sea para citarla como referente de la prohibición como sucedió en la pasada feria de Maracay donde en el documento interpuesto por el tribunal agrario se citaba el caso sanfelipeño como referencia y antecedente, pero a más de allí nada, ya no hay lucha y ya no se toman acciones más allá de mis ya no tan constantes “peleas” vía Twitter con el citado foráneo alcalde.

Quizás esto se deba al desánimo que reina en el país gracias a la profunda crisis que vivimos, o al saber que haga lo que se haga mientras el invasor Sánchez este en el cargo como alcalde el decreto no desaparecerá, quizás sea por es ahora muy difícil por no decir imposible montar oros en los pueblos que no poseen una plaza fija o quizás como en muchos casos se deba a la total desunión que existe por parte de los que hacen vida en el medio taurino.

Las razones no las sé, pero lo que sí se sabe es que San Felipe y sus recuerdos de las plazas llenas, las grandes faenas, los “palos de agua”, la alegría de su público y las miles de anécdotas están metidas en un armario, quizás a la espera de que la situación mejore, el país se encamine  y salgamos del nefasto gobierno que nos domina desde hace más de 17 años, para resurgir como el ave fénix y volver a brindarnos gloriosas tardes de toros.

No olvidemos que la tierra yaracuyana ha sido y es cuna de toreros, tierra de ganado bravo y por muchos años referencia nacional en cuanto a afición taurina, no olvidemos a San Felipe como tierra taurina, no la dejemos en el olvido, trabajemos porque en un futuro y con una nueva visión de país rescatemos una de las ferias más alegres y pintorescas de nuestro calendario taurino y devolvámosle la gloria a la feria de mayo, que aunque en este momento está “prohibida” no debe morir y pasar a ser un “trofeo” más de los negocios animalistas.  No la dejemos morir.