Publicidad

Publicidad

29 de junio de 2016

A punto cartel en honor al Santo Cristo de La Grita


Manolo Muñoz, hijo de recordado banderillero Enrique Muñoz, entra en La Grita.
Foto: Aníbal García Soteldo
Por: Rubén Darío Villafraz

Señalábamos días atrás el hecho de estarse “cociendo” en los hornos de la imaginación de valientes empresarios lo que sería el prólogo a la temporada taurina nacional, la misma que se antoja difícil, con un panorama que Dios mediante la suerte nos acompañe. El primero de estos, el que más de un aficionado ha pegado el grito al cielo con los precios que los abonos de las ferias de San Cristóbal y Mérida, en especial esta última, todo un despropósito no ajeno a la realidad que vive el toreo nacional.

Lo cierto del caso que los pueblos andinos hacen el prólogo a las grandes citas, y una de estas es el poblado de La Grita, el cual ya habíamos adelantado cartel, con la novedad de la falta de un nombre. Sí, pues a los ya anunciados matadores Jonnatan Guillén y el peruano debutante en Venezuela, Víctor Hugo Garavito García, se une el del joven valenciano Manolo Muñoz, torero a quien las pocas oportunidades que ha tenido desde su alternativa en noviembre de 2011, de seguro que le tienen con “hambre de triunfo” para comenzar a despuntar en este cerrado y difícil circuito de ferias nacional.

A falta de un nombre en el cartel para rematarlo, no estaría demás que esa opción la ocupe un novillero, y que mejor la mejor baraja novilleril emeritense, como es el caso de José Antonio Salas, de quien poco se le menciona en plazas el cual el año pasado había dejado importante tarjeta de presentación y que desafortunadamente manos mezquinas actualmente está ninguneando los méritos alcanzados en el ruedo. Cosas oscuras del lio del toro que son parte de su sucio corolario que le adorna desafortunadamente.

@rubenvillafraz