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1 de julio de 2016

Una nueva dinastía emerge en Venezuela, la dinastía de Los Guillen.



Por: Nikolas Babin

En la historia taurina mundial y venezolana siempre han estado presentes las dinastías taurinas, desde toreros a caballo como la de los Moura en Portugal, la de los Rodríguez en Venezuela y a pie la legendaria dinastía de Los Girones y la de los Valencia que han marcado época en la tauromaquia de nuestro país.


Actualmente estas dinastías cuentan con nuevos miembros que siguen perpetuándolas con sus figuraciones, pero a su vez vienen surgiendo nuevas dinastías que cada vez se van haciendo más sonoras en los carteles de nuestras ferias como los son la de Los Vanegas, La de los “Tovareños” y una emergente que cuenta con el apellido Guillen.


Alexander Guillen, torero de arte, lidera esta naciente dinastía venezolana
Alexander Guillen, torero que tomo la alternativa en el año 2008 encabeza esta naciente dinastía, con actuaciones de méritos en las ferias más importantes dentro de nuestro país y fuera de nuestras fronteras, secundado por Jonathan Guillen, con 4 años de alternativa que viene también abriéndose paso en el difícil mundo del toreo en Venezuela.
 

Jonathan Guillen, con su clase afronta varios compromisos en la presente temporada

Detrás de ellos aparece un nuevo valor que ostenta el apellido Guillen, de nombre Alejandro, con 17 años de edad,   alumno de la escuela taurina “Humberto Álvarez” de Mérida quien el pasado día domingo 26 de junio se presentó por segunda vez en público en el marco de la fiesta campera organizada por la propia escuela taurina donde además de este joven valor pudieron ver acción todos los alumnos de esta importante academia taurina.
 

Alejandro Guillen con su muleta demuestra las cualidades que posee

En esta fiesta campera, que se dio a manera de clase práctica, se vio el semillero del nuevo talento nacional en las actuaciones de cada uno de los alumnos participantes, destacando la actuación de Alejandro Guillen quien en apenas su segunda presentación demostró tener cualidades con el capote y la muleta, no obstante se vio en otros jóvenes, también destacados de esta cantera merideña dirigida por el maestro y banderillero Fabián Ramírez proveniente de la dinastía tovareña anteriormente mencionada.

Esto nos lleva a ver que la tauromaquia sigue viva en nuestro país, y los jóvenes siguen tomando el ejemplo de sus familiares para seguir los pasos y adentrarse en el bonito pero difícil camino de llegar  a ser torero, alejándose de las malas influencias que la vida le puede presentar a los jóvenes encaminándose a una vida llena de responsabilidad, disciplina, sacrificio y mucha dedicación.

Debemos destacar el apoyo incondicional de los ganaderos y empresarios, comisiones taurinas, periodistas y fotógrafos taurinos que de una u otra manera están aportando para que esta fiesta que es de todos siga viva, sembrando en la actualidad para cosechar una mejor fiesta brava en un futuro no muy lejano.