Publicidad

Publicidad

18 de septiembre de 2016

Niños con necesidades especiales apasionados aficionados taurinos

Por: Giovanni Cegarra

La Plaza de Toros Román Eduardo Sandia en Mérida, Estado Mérida, región andina venezolana, ha escrito con letras de oro, en su ruta a sus 50º años de vida taurina, una página brillante de esperanza, optimismo, al sentir en su arena, la algarabía bulliciosa apasionada de un grupo de niños con necesidades especiales, síndrome de Down, que dieron rienda suelta a su afición taurina ante la mirada sorprendente de sus padres como de quienes se encontraban al momento en la Monumental merideña.  

Los niños con necesidades especiales tras cumplir con su sesión de terapia a través del Programa de Equinoterapia Simón Bolívar que tiene su sede en la Plaza de Toros de Mérida, se fueron al ruedo donde entrenaban los alumnos de la Escuela Taurina Humberto Álvarez y dentro de su inocencia, querían saber de todo lo concerniente al toreo, tomar el capote, la muleta, ser banderilleros, en una singular, apasionada, emotiva actitud que hubiese querido observasen los adversarios a la Fiesta Brava y los de la Defensoría del Pueblo, esos que poco les importa el llanto de los niños cuando les impiden la entrada a un festejo taurino

Los alumnos de la Escuela Taurina Humberto Álvarez se unieron a los niños con necesidades especiales en una gratificante sesión de entrenamiento que en verdad no existen palabras para describir la emoción que se reflejaba en sus rostros cuando tomaron el carretón, el capote, la muleta, los simuladores de banderillas y armaron su propia fiesta campera taurina.

Embarga la emoción, acrecienta la pasión y afición taurina, el hecho de que estos niños con necesidades especiales, con su singular inocencia infantil tuvieron la grata oportunidad en la Plaza de Toros Monumental Román Eduardo Sandia de Mérida, de dar conocer su afición taurina, no inducida por nada ni nadie, salida de su propio ser, dejando claro ejemplo de que cuando se tiene pasión y afición por la Fiesta Brava nada la detiene, la impide, la calla, va por ellos e indefinido olé.