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28 de enero de 2017

“Cuando las ganas se juntan”



Por: Kike Rosales

La lección dada por la novillada hecha por aficionados en San Cristóbal el 26 de Enero 2017 lleva un sinfín de cosas destacables.

A pesar de la malsana campaña dirigida por la esposa del gobernador para acabar las corridas, por encima de la presencia de funcionarios y uniformados para sacar los niños de la plaza la misma se dio con éxito artístico incluido.

Un paso al frente ante el estupor del anuncio de la empresa de no efectuar la misma llevó a que aficionados se unieran y con hechos dieran la novillada.

Lo más destacable es que fue gratis y  que sumaran las voluntades para poder defender ante tanta “insalubre” ignorancia las corridas de toros.

Campañas orquestadas sobre la supuesta violencia que genera en los niños se cae cuando con armas largas son obligados a salir de una plaza.

La bajeza de inventar cosas como que se le echa VapoRub a los toros en los los ojos y se “torturan” para que embistan (suponemos que piensan que se le dice a los toros que si no embisten mataran “la vaca que los pario”) cosas tan inverosímiles como el director de la banda que quería cobrar 300 mil Bolívares porque a él “no le gustan los toros”.

Todo esto sumado al “no dar” la novillada por parte de la empresa en vez del desánimo despertó el compromiso.

Un artículo titulado “pal carajo” llevo a Hugo Alberto Molina decir que donaba un novillo y la cuadra de caballos para que se diera la novillada.

El Dr. Pablo Mendoza Fortoul se unió con unos compañeros y dio el otro, a ello se sumaron el joven ganadero Rosales; Don Juan Campolargo, Hugo Domingo Molina y la empresa que donó dos.

Aparece la figura de Manolo Ordoñez para dar la cara y echar a rodar este sueño con hechos de verdad sorprendentes, lo primero que nadie pagaría una entrada, que los subalternos y el personal de plaza tampoco pero la carne fuese donada a instituciones benéficas, ancianatos y el hospital psiquiátrico de Perieca.

Lo que más llamó la atención dentro de la persecución que se le hace a las corridas es que nunca (quienes lo hacen) han mostrado el deber humano de al menos darle un pan a enfermos que están pasando hambre en el hospital psiquiátrico de Peribeca.

Como es que persiguen con odio a la minoría de los toros y dejan que su hermano se muera de hambre y hablan de crueldad.

Esto se hizo sin dinero y sin afanes de notoriedad, si construyo con el alma, se enfrentó con dignidad la barbarie de la percusión y permite decir que a pesar de todo ganamos, todos los aficionados al poder hacer la novillada.

Esta es una lección para los duros momentos que vivimos en la actualidad en San Cristóbal, las corridas a diario penden de un hilo no por la persecución si no por la poca credibilidad que hay en la empresa.

Gente sin dinero sino con pura afición nos muestra que si se puede, que solo basta que uno de un paso al frente para por arriba de todo derrotar esta malsana ignorancia de querer acabar las corridas.

Que no solo debe estar en manos de comerciantes poder organizar las corridas de la feria de San Cristóbal, este último año ha sido de temores y dudas por la mendacidad en que se ha andado, ofrecer unos carteles y terminar cambiando otros.

San Cristóbal actuó con la novillada de la feria en defensa absoluta de las mismas con hechos descritos por la palabra de uno de los picadores saliendo de la plaza cuando le agradecíamos, dijo con una luminosa sonrisa en su rostro “todo se puede como en caballo viejo, cuando las ganas se juntan”.