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8 de enero de 2017

La escuela taurina y su eterna lucha

Por: Kike Rosales

Mantener una escuela taurina actualmente en este país es un Quijotesco sueño, el mismo choca contra las corrientes turbias de quienes no comprenden la importancia de las mismas.

Hay una vieja historia sobre una competencia de dos ranas para salir de un barril, a los gritos de la muchedumbre por animo al principio uno de los batracios se fue cansando, en ese momento los vítores se cambiaron por el desaliento.

Ello llevo a que la rana se ahogara, la ganadora termino con fuerza esa competencia por salir del barril, tenía solo un detalle, era sorda.

Esa maravillosa sordera la tiene la escuela taurina Cesar Faraco de San Cristóbal la cual cumplió sus actividades en el 2016.

Hicieron los siguientes festejos: 18 de Enero Clase práctica en Rubio, 15 de Mayo festival taurino en Pueblo Nuevo, haciendo otro en esa misma plaza el 23 de Julio, 13 de Agosto novillada en Tariba.

Continuo la escuela con los siguientes festejos 17 de Agosto festival taurino en la grita, el 23 de Octubre en Rubio con el festival taurino del colegio de abogados.

En la misma ciudad pontalida continuaron con los festejos los días el 10 y 17 de Diciembre (este último fue suspendido por paro de transporte).

La licitación obliga a que se den cinco clases prácticas, en el 2016 solo se dio una.

Ramón Álvarez “el Porteño” es el maestro, su empeño en no rendirse lo lleva a hacer “maromas” para cumplir y lo ha hecho por una sola razón, se debe estar de pie para estar a la altura de la escuela taurina y su eterna lucha.