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26 de enero de 2017

Nuevo Circo de Caracas cumple 98 años convertido en guarida de mal vivientes


Por: Giovanni Cegarra
Fotos: Alejandro Vielma
                                   
El ruedo taurino que otrora fuese orgullo y gloria taurina en este país, este jueves 26, arriba a sus 98 años de vida de los cuales 20 tiene cerrado por decisión en el año 1997, de Rafael Branger, su dueño, porque consideró que en Caracas las corridas ya no constituían un evento rentable, y resultaba menos costoso mantenerlo cerrado y hoy, está tirado al abandono, cuna de elementos de mal vivir, deslastrado de los aficionados taurinos caraqueños que no han tenido los pantalones bien puestos para rescatarlo y si alguno se ofende, ni modo, al que le caiga el guante que se lo plante.

Resulta imposible de entender como los taurinos caraqueños y los venezolanos en general, no vamos a excluir a nadie, se las echaron  al hombro y disculpen la expresión, han dejado que esta obra arquitectónica, Monumento Histórico Nacional, Bien de Interés Cultural Venezolano, haya sido convertida en una guarida de indeseables, de mal vivientes, sea sede de espectáculos totalmente ajenos al fin y objeto que dió pié a su construcción.


El Nuevo Circo de Caracas en sus 98 años de vida, es la clara demostración de la apatía, desgano, intolerancia, desinterés y paren uds. de contar la infinidad de epítetos que pudieran venirse a la mente para catalogar la indolencia de los taurinos caraqueños venezolanos que dejaron a la deriva, lo abandonaron a su mejor suerte.

Saldrán por ahí, algunos a decir que si han luchado pero a lo mejor agasapados, solapados, tapados, a la vista está, la prueba de su supuesta lucha, el Nuevo Circo de Caracas está tirado al abandono, es toda una guarida de mal vivientes.


A muchos en la Fiesta Brava Venezolana, les duele, choca, molesta, agarran rabietas, porque se digan las cosas como son pero es que no hay otra, cuando se observa al Nuevo Circo de Caracas, bello por fuera, engaña pendejos diría mi difunta madre, pero por dentro todo feo, deteriorado, destrozada su imagen estructural y los taurinos caraqueños, de Venezuela entera, como si nada pasara, dirán quizás que se vaya al carajo viejo.

Pues nada, 98 años cumple este jueves 26, el Nuevo Circo de Caracas, claro ejemplo de la indolencia, apatía taurina venezolana, a más ver y punto en boca.