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6 de marzo de 2017

Mérida: Una Feria Triunfal de Gran Proyección Ganadera



Por: Jesús Ramírez "El Tato"

Siempre los aficionados se quejan del sota, caballo y rey, de la monotonía, de la falta de originalidad en la programación de nuestras ferias, y cuando se empezaron a caer los toreros inicialmente contratados para la Feria del Sol de Mérida, la empresa Ramguertauro, se tuvo que replantear sobre la marcha unos carteles, que ahora son el futuro de esta cincuentenaria feria andina.

GRAN LISTON GANADERO

Y en cuanto al renglón ganadero, abrió feria  una corrida que rompió esquemas con un debut triunfal y esperanzador con el hierro de "San Antonio", de cuyo encierro se hablará por muchas ferias.  Y es que Ricardo Ramírez, -ganadero al fin- se la jugó con la debutante divisa que puso a competir con toros amos de la cabaña brava nuestra como "Rancho Grande", "El Prado", "La Consolación", "Los Ramírez" y "Los Aranguez".  Hubo variedad de toros en cuanto a presencia, bravura y nobleza, pero con un matiz que permitió 26 orejas en las cinco corridas con dos indultos y dos rabos cortados, estos últimos movidos por la euforia del momento.

UNA CIUDAD ENFERIADA DE VERDAD

Mérida fue un encanto.  El cielo era una alegoría de la tarde de toros.  Ese toldo cárdeno claro, esas borregas oscuras que amenazaban agua, esa luz pálida de los rayos que quieren dejarse ver pero que no pueden.  Ese sol que a veces no rompe y ese publico alegre, entusiasta que va a pasarla bien, llenó la plaza la tarde del lunes y respaldo los festejos los otros días.

Es que en la hermosa capital merideña se vive la fiesta con intensidad, desde Coremer, La Comisión Taurina, Asotaume, Ferisol, Venetur, Ramguertauro y Cormetur, entre otros organismos, se vuelcan con variada actividad taurina, además no se cuantas emisoras se suman a la promoción pre ferial y transmiten las corridas logrando un ambiente de autentico interés.

EL GRAN LISTON GANADERO

Contemplar las francas embestidas de los toros de "San Antonio" con bondad y bravura, era todo un espectáculo emocionante.  Allí no hubo por su presencia y cara, un susto detrás de otro, un banderillero huyendo, un matador sudando frio o un toro escupiendo papas en cada embestida.

Lo que brindaron los toros trujillanos de Edgar Bravo, fue emoción permanente con astados con edad, serios, hondos y bien rematados, que llevaron a la plaza, ese grito de admiración en la muleta de tres valerosos toreros que disfrutaron toreando cada uno a su estilo en tarde para el recuerdo que parte en dos la historia de nuestra cabaña brava.

"Rancho Grande", "La Consolación" "El Prado" y "Los Ramírez" con diferentes matices, presentación y variado comportamiento, no se apartaron del triunfo orejeril con toros de diverso pero interesante contenido como "Colegiado" de "Rancho Grande" que fue indultado, otro con clase de esta divisa que correspondió a Castañeda, igual que "Los Ramírez" con tarde triunfal de dos rabos cercenados y donde "Giraldero" número 276 de 445 kilos recibió los honores de la lenta vuelta al ruedo.

No fue el mismo caso de "Los Aranguez", descastados y mansos con la excepción del lote de Alexander Guillen, digno para haberse consagrado.

La feria mantuvo importante nivel ganadero, por cierto con los mejores lotes tarde a tarde para los criollos y ratificado quedo que los aficionados de diferentes partes del pais que se dejaron llevar por comentarios malsanos, aun se lamentan su ausencia.

Los cantos de las aves agoreras se esfumaron pronto, porque el buen toreo y los toros embistiendo, marcaron el ritmo de una feria que demostró gozar de extraordinaria salud y vitalidad para darle vigencia al espectáculo taurino, precisamente en el año jubilar de la plaza Román Eduardo Sandia que lució remozada.