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4 de julio de 2017

Proyectos Taurinos Llenos de Incertidumbre


Manolo Vanegas y Jesús Colombo alimentan el futuro de nuestra golpeada fiesta brava


Por: Jesús Ramírez "El Tato"

En un país menguado por la crisis, la fiesta brava se siente arrinconada sin voceros que la alienten.  Desde luego estamos sumidos en una situación muy crítica en todos los órdenes, con una paralización casi total y mucha incertidumbre.

En el renglón taurino pareciera no existir escenarios para programar en medio de tanta confusión, sin que se vislumbre una salida pacífica a corto plazo, que permita entrar en planificaciones.

Sabemos que en Tovar echaron a andar el abono, se anunciaron ganaderías y algunos toreros así como las fechas de septiembre, pero la Sultana del Mocoties es una de esas poblaciones andinas que lucha denodadamente por cambios políticos con energía, por lo tanto, colocar carteleras taurinas en sus calles en estos momentos. se podría entender como una provocación en tiempos de esperanza.

De Maracaibo ni se diga. El pasado año la alcaldía no autorizó la feria y sin embargo se dio una corrida con saldos rojos, pero que por lo menos mantuvo viva la fiesta en la región de la mano de Paco Escribano.

A la empresa de San Cristóbal se le venció el contrato el pasado mes de enero, y aun cuando hay planes de asociación importante para la feria del 2018, no hay progresos estimables en medio de tanta confusión política y social.

A siete meses del ferial de Mérida, sabemos que uno de los integrantes de la empresa que tiene la concesión de las corridas de toros, estuvo por España y Francia adelantando gestiones con los toreros y se da por descontada la contratación de Manolo Vanegas, quizás dos tardes, lo que constituye un gran aliciente en el tiempo, después del éxito artístico y económico de la Feria del Sol el pasado febrero.

Sobre Maracay y Valencia pesa aún una medida del Tribunal Agrario, aunque sabemos que está a las puertas del TSJ la decisión que pondría fin a la abominable medida que pretende cercenar el espectáculo taurino en su esencia.  Pero entre tanto, ambas plazas, acusan graves daños en su estructura por nulo mantenimiento y vandalismo.

Existen planes silencios en Táriba y Seboruco que no terminan de concretarse, lo único que aflora como real, es lo de El Sombrero en el Estado Guárico, donde Manuel Medina "El Rubi" se echa el capote a la espalda con su plaza "El Torero" para organizar una corrida el día 23 de julio, así como dos espectáculos cómicos taurinos.

Y en medio de tanta diatriba, nos llenan de ilusión las actuaciones de Jesús Colombo, una autentica promesa que pisa firme y seguro y Manolo Vanegas que estrena grado a finales de mes en coso francés, así como los matadores criollos que se abren paso con decisión y valentía en la geografía peruana, buscando ser tomados en cuenta en su patria, y de verdad que se lo merecen.

Y llegamos a lo más delicado. El renglón ganadero. Algo preocupante con la actual crisis económica y de escases.  Habrá que ver cuánto cuesta llevar un toro de lidia a los cuatro años como exigen los reglamentos y los aficionados.

Con los precios de medicinas, alimentos, salarios, transporte, etc., como que es mejor no entrar en esos números y pensar positivo, en un pronto despertar de más libertades y desarrollo que nos merecemos todos.