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22 de julio de 2019

Momentos interesantes en Tovar



Por: Víctor Ramírez “Vitico” 


El festival que sirvió de marco para la presentación de los carteles de la feria de Tovar dejó para el recuerdo momentos interesantes, y otros para reflexionar, ante un encierro difícil de Los Aranguez. Los pupilos de Carora, descastados y mansurrones no facilitaron la labor de los espadas. Al ser astados para un festival, se despuntaron, aunque en exceso.

Rafael Orellana lidió con pulcritud y oficio al primer toro, astado parado, tardo y con querencia a tablas. El espigado torero le sacó algunos muletazos de mérito en una labor donde la voluntad fue lo más destacable. Al cuarto, que se dejó algo más, Orellana lo recibió dos largas cambiadas de rodillas y le cuajó una faena variada, sin grandes logros artísticos, pero con pases ligados con la habilidad que dan los años. Algún muletazo fue largo y bueno, dentro de un conjunto profesional. Tras una entera, el toro no se rindió y falló en nuevas entradas con el acero, esfumándose la oreja.

La inactividad se le notó a Alexander Guillén, que sorteó un lote complicado. A su primero, intentó torearle con temple y buenas maneras, en una faena llena de voluntad, pero sin grandes cotas artísticas. Los muletazos cortos de Guillén no ayudaron mucho al remiso astado. Tras pinchazo y bajonazo dio la vuelta al ruedo, que por ser un festival se puede dar por válida. Ante el quinto, parado, tardo y soso, Guillén estuvo digno con el capote a la verónica y se limitó a ponerse por los dos pitones con la muleta, pero no se confió ni tenía un rival para hacerlo. Estuvo digno, pero pasan las temporadas y toreando poco no se puede avanzar mucho.

Arrancado y alegre se mostró César Valencia, que con dos largas afaroladas recibió al tercero, banderilleó con emotividad (intentó el par de la silla) y se mostró muy dispuesto con la muleta. Algunos buenos ayudados y varias series de muletazos limpias calaron en el público, sin ser rotundas por la falta de emotividad del ejemplar. Fallos con la espada redujeron el premio. Al sexto, el mejor del encierro, Valencia cuajó una vistosa faenaen la que destacaron varios muletazos, largos y templados sobre todo por el pitón izquierdo, donde el torero se colocó bien y enganchó por delante las embestidas. Un pinchazo, estocada y el puntillero dejaron todo en palmas.

Cerró festejo el joven becerrista Allí Burguera, de la Academia taurina de Tovar, en sustitución del convaleciente hijo de Rafael Orellana. Grato debut el de Burguera, que salió a por todas con dos largas cambiadas de rodillas, buenos pares de banderillas, y se volcó en una labor alegre, con muy buenos momentos por ambos lados. Es un diamante al que hay que pulir y cuidar, porque tiene buenas maneras. Dio una vuelta al ruedo.

Un detalle a mejorar por parte de los toreros es la hora del descabello, a César Valencia que hizo la suerte con la espada, en un derrote del astado la misma voló al tendido lo cual pudo tener consecuencias. Para esta suerte de debe emplear la espada de cruceta, que para algo se inventó.


FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Tovar.
Sábado 20 de julio.
Festival de Pre-Feria.
Un tercio de entrada en tarde calurosa.

Toros y novillos de Los Aranguez, bien presentados, descastados y mansurrones en líneas generales. Cuarto y sexto, noblotes, se dejaron un poco más. El eral que cerró festejo, bravo y encastado.

Pesos: 485, 440, 425, 428, 445, 435, 305 kilos.

Rafael Orellana: Palmas tras aviso y Saludos.

Alexander Guillén: Vuelta y silencio.

César Valencia: Silencio y palmas tras aviso.

Becerrista Alí Burguera: Vuelta.

Destacaron en la brega Gerson Guerrero y en banderillas Ramón Vontreras, Chico Paredes y Víctor Melendez.